ADVERTENCIA: SI ME MIRAS,NO RESPONDO DE MIS ACTOS.

Él aparece, lento, silencioso, llega, se aproxima, te mira, acaricia tu cara, se aferra a tus brazos, desnuda tu cuerpo mientras besa tus labios, ahora temerosos labios, tu piel se vuelve de gallina, tus piernas tiemblan, pero no sientes miedo, sabes diferenciar la debilidad del miedo perfectamente,él siempre te pudo y siempre te podrá, pero no tiene porque saberlo, te alejas, tu voz dice que no, tus ojos no saben mentir, te mira, te controla con eso, solo eso, una mirada, te quedas paralizada, no reaccionas, el brillo de sus ojos te hipnotiza, se acerca, escuchas su respiración, acelerada, deseosa de ti, su corazón late, sospechas que puede quererte mas de lo que tu le quieres a él, besa tu cuello, sonríe, vuelve a besarte, el cuello, la mejilla, la frente, la nariz, los labios, no puedes mas, decides rendirte, tarde o temprano lo harías, porqué no ya, después de ese beso todo se reduce a nada, todo se convierte en él. A la mañana siguiente, despiertas, besas su espalda, él te besa mientras sonríe, te aparta el pelo de la oreja y te susurra esas dos palabras que harán que todo valga de verdad la pena: te quiero princesa.